octubre 09, 2011
Testamento de Gabriela Mistral
Friday, January 12, 2007
Yo, LUCILA GODOY ALCAYAGA (tambien conocida como GABRIELA MISTRAL), con
residencia en 15 Spruce Street Roslyn Harbor, Long Island, New York, hago
público y declaro éste mi ultimo Testamento, y revoco todos y cualesquier
testamento y codicilios que hay yo hecho en el pasado.
PRIMERA I. Dispongo que todas mis deudas y gastos de
funerales sean pagados de mis bienes por mi Albacea, tan pronto como sea posible
después de mi muerte.a) Todos los impuestos o derechos de herencia, sucesiones,
traspasos y demás relativos, que graven los bienes de mi sucesión, deberán ser
pagados con cargo a mi dicha sucesión.
SEGUNDA II. La Medalla de Oro y el pergamino que me fueron
otorgados por la Academia Nobel se los lego al pueblo de Chile, bajo la custodia
de la Orden de San Francisco.
TERCERA III. Todos los dineros que se me deban o que
provengan de la venta de mis obras literarias en la América del Sur, se los lego
a los niños pobres del pueblo de Montegrande, Valle de Elqui, Chile. Dichos
dineros deberán ser pagados a la referida Orden de San Francisco, las que lo
recibirá y distribuirá, y la que decidirá acerca de qué niño o niños han de
recibir este beneficio bajo los términos de este testamento, y dicha Orden se
hará cargo de distribuir dichos dineros, lo que llevarán a cabo sin tomar en
cuenta el credo religioso o cualquier otra afiliación de cualquier niño o niños.
Es mi voluntad que la mencionada Orden de San Francisco retenga diez por ciento
(10%) de dichos dineros para sus propias necesidades y obras de
caridad.
CUARTA IV. Cualquier mueble o inmueble que yo tenga en La
Serena, Chile, se los lego a los niños pobres del pueblo de Montegrande, Valle
de Elqui, Chile, y para este fin, la Orden de San Francisco recibirá el título
de propiedad a su propio nombre y usará dicha propiedad o propiedades, o el
producto de su venta, en la forma que dicha Orden considere mejor a su sola
discreción, en la forma que se ha indicado en la cláusula TERCERA.
QUINTA V. Todos los dineros que provengan de la venta de mis
obras literarias en todas partes del mundo, a excepción de la América del Sur,
se los lego a mis amigas Doris Dana, de Roslyn, Long Island, New York, y Palma
Guillén de Nicolau, de la ciudad de México, México, por partes iguales; y en
caso de que alguna de ellas muera, antes que yo, la otra recibirá todos lo
dineros que se reciban de la referida venta de mis obras literarias, tal como en
esta cláusula queda expresado.
SEXTA VI. Nombro y designo a Doris Dana, de Roslyn, Long
Island, New York, para que actué como única gerente y tome todas las decisiones
relativas a la publicación de mis obras literarias tanto pasadas como futuras en
cualquier parte del mundo, y todas las decisiones que ella tome serán
obligatorias. Los términos de esta Cláusula no limitarán en nada el modo alguno
su derecho a nombrar o escoger cualesquier apoderado o apoderados que ella
considere oportuno nombrar, para administrar o para ayudarla en la
administración de las referidas obras, y tendrá el derecho de revocar tales
nombramientos y hacer otros nuevos.
SÉPTIMA VII. Mi casa en el número 729 East Anapamu Street,
Santa Bárbara, California, y todo lo que ella abarque, así como cualquier bienes
muebles y efectos personales que en ella se encuentren, de cualquier naturaleza
que sean, se los lego a mi amiga Doris Dana, de Roslyn, Long Island, New
York.
OCTAVA VIII. La hipoteca en que soy acreedora sobre una casa
situada en 1305 Buena Vista Duarte, Monrovia, California, se la lego a mi amiga
Palma Guillén de Nicolau, de la Ciudad de México, México.a) Tambien le lego a
dicha Palma Guillén de Nicolau, cualesquiera bienes de cualquier clase o
naturaleza que se encuentren en dicha casa.
NOVENA IX. Es mi voluntad que mi cuerpo sea enterrado en mi
amado pueblo de Montegrande, Valle de Elqui, Chile.
DECIMA
X. Todos los demás bienes que queden o que aparezcan en mi sucesión, de
cualquier clase o naturaleza que sean, y donde quiera que estén situados, se los
dejo a mi querida amiga Doris Dana, de Roslyn, Long Island, New
York.
DECIMAPRIMERA XI. Nombro y constituyo a mi amiga Doris Dana,
de Roslyn, Long Island, New York, como albacea de mi sucesión, y es mi voluntad
que no preste fianza ni ninguna otra clase de garantía por el fiel cumplimiento
de sus funciones como Albacea en cualquier jurisdicción. a) Mi Albacea tendrá
autorización completa, a su absoluta discreción, para vender todo o cualquier
muebles o inmuebles que me pertenezcan al tiempo de mi muerte o que en cualquier
momento tenga ella bajo su administración bajo este testamento, ya sea en venta
privada o en publica subasta, en efectivo o a crédito, para cambiarlos y para
conceder opciones de compra de los mismos; para prorrogar el tiempo de pago y
para comprometer, transar o someter a árbitros, en los términos que ella
considere prudente y para finiquitar, con o sin causa, cualquier reclamación en
favor o en contra de mi sucesión; hacer cualesquiera distribuciones en especies
o en dinero, o parte en uno y en otro; y en general para hacer todos los actos y
cosas y para ejercer cualquier otra atribución adicional que, a su juicio, sea
necesaria o conveniente en la posesión, administración, conservación y partición
de mi sucesión. b) Si por cualquier razón la arriba nombrad, Doris Dana, se
viese imposibilitada para desempeñar el cargo de Albacea de este testamento,
nombro y constituyo en su lugar a mi amigo, el señor Clodoaldo Barrera, con
oficinas en 20 Exchangue Place, New York 5, Nueva York para que desempeñe el
cargo de Albacea con todas las facultadades arriba constituidas en favor de
Doris Dana. En testimonio de la cual, he firmado este Testamento de mi puño y
letra, bajo mi sello hoy día 17 de Noviembre de 1956.- Lucila Godoy A. (L.S.)The
foregoing instrument was, on the day of the date thereof, signed sealed
published and declared by LUCILA GODOY ALCAYAGA also know as GABRIELA MISTRAL,
the testator therein named as and for her last WILL, in the presence of us who
in her presence and in the presence of each other at her request have hereunto
subscribed our names as witnesses. Marie L. Paige, residing at 144 East 40th
St., N.Y.C.Douglas D. Paige, residing at 144 East 40th St., N.Y.C.Wesly L.
Baily, residing at Spruce St. Roslyn Harbor. Es copia fiel del original.
septiembre 27, 2011
Fundación Gabriela Mistral
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En Cuba, aparecieron artículos y poemas dedicados a Gabriela Mistral en la totalidad de los órganos de prensa habaneros, entre los que destacaron las firmas de Ana Rosa Núñez, María J. Ramírez, Ernesto Ardura, Angel del Cerro, Lolo Acosta, Gervasio G. Ruiz, Waldo Medina, José Gonzáles Scarpetta, etc.
En Madrid entre los muchos homenajes a Gabriela Mistral se destacó el acto efectuado en el Instituto de Cultura Hispánica, el 19 de febrero, bajo el alto auspicio de Cuadernos Hispanoamericanos. Participaron personalidades representativas del la Real Academia de la Lengua, del Gobierno de España, de la Embajada Chilena, escritores, etc. Los discursos estuvieron a cargo de los señores Eduardo Carranza y Gerardo Diego, Carlos Lacalle, Juan Mujica y Carlos Sander. Los académicos Vicente Aleixandre y Dámso Alonso y el escritor José María Souvierón recitaron versos de Gabriela Mistral.
En Bolivia, la Cámara de Diputados rindió un homenaje a la memoria de la poetisa desaparecida. El
Municipio de la Paz acordó dar su nombre a una plaza de juegos infantiles. La Universidad Mayor de
San Andrés le rindió un homenaje en un acto en que hablaron D. Rafael Ballivián, por la Academia
Boliviana de la Lengua; D. Nicolás Fernández Naranjo, por la Facultad de Filosofía y letras; y Doña. Yolanda Bedregal, por el Pen Club. Además, un grupo de poetas auspició la publicación de un libro en
que recogieron poemas dedicados a Gabriela.
En Colombia, se realizó un acto auspiciado por el Ministerio de Educación Nacional y el Instituto Colombiano de Cultura Hispánica y en el que participaron el poeta Eduardo Carranza, el presbítero
Rafael Gómez Hoyos y el Embajador don Celso Vargas. La Universidad Nacional, en acto celebrado
el 18 de enero, acordó colocar un retrato al óleo de Gabriela Mistral en la galería de personalidades
de la Facultad de Filosofía y Letras. En diferentes periódicos y revistas se publicaron artículos alusivos
y crónicas de los destacados periodistas de ese país, como Héctor Rojas Henzo y Próspero Morales Pradilla.
| El 11 de enero de 1967, el Senado de la República de Chile rindió un Homenaje a la memoria de Gabriela Mistral, con motivo de cumplirse el décimo aniversario de su desaparecimiento. En dicho homenaje participaron senadores de todos los sectores políticos, quienes, en sus discursos, reflejan desde todos los ángulos la imagen multifacética de la ilustre escritora, a la vez que manifestaron fehacientemente el profundo respeto y veneración que el pueblo de Chile siente por su memoria. En la sesión, presidida por el Dr. Salvador Allende, intervinieron los senadores Ignacio Palma, Jaime Barros, Volodia Teitelboim, Julio Von Mühlenbrock y Exequiel González Madariaga. En Ecuador, los colegios normales quiteños "Manuela Cañizares" y "Juan Montalvo", se reunieron el 29 de enero en el Salón de la Ciudad para escuchar la disertación de la profesora señora Raquel Verdesoto de Romo Dávila y el discurso del profesor José N. Vacas, quien se refirió a la estada de Gabriela en el Ecuador. El 31 de enero, en el Teatro Nacional de Sucre, la Cruz Roja Juvenil y la Escuela Chile realizaron un acto en el que intervino el profesor Virgilio Chávez y en que alumnos de la Escuela Chile dramatizaron tres sonetos de la gran poetisa. Con anterioridad, la Universidad Central celebró una solemne sesión ofrecida por el Rector Dr. Alfredo Pohez Guerrero y en que hizo uso de la palabra el Dr. Luis Verdesoto Salgado, Decano de la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias. Durante el mes de febrero se efectuaron los homenajes del Colegio Gran Colombia y de otros establecimientos educacionales y culturales. Estos actos culminaron con una gran concentración de escuelas, liceos y colegios militares en la Plaza Sucre de Quito. |
septiembre 26, 2011
POEMA
Adiós
En costa lejana
y en mar de Pasiòn,
dijimos adioses
sin decir adiós.
Y no fue verdad
la alucinaciòn.
Ni tú la creíste
ni la creo yo,
"y es cierto y no es cierto"
como en la canciòn.
Que yendo hacia el Sur
diciendo iba yo:
-Vamos hacia el mar
que devora al Sol.
Y yendo hacia el Norte
decía tu voz:
-Vamos a ver juntos
dònde se hace el Sol.
Ni por juego digas
o exageraciòn
que nos separaron
tierra y mar, que son:
ella, sueño, y él,
alucinaciòn.
No te digas solo
ni pida tu voz
albergue para uno
al albergador.
Echarás la sombra
que siempre se echó,
morderás la duna
con paso de dos...
¡Para que ninguno,
ni hombre ni dios,
nos llame partidos
como luna y sol;
para que ni roca
ni viento errador,
ni río con vado
ni árbol sombreador,
aprendan y digan
mentira o error
del Sur y del Norte,
del uno y del dos!
Al oido del Cristo
Al oido del Cristo
Cristo, el de las carnes en gajos abiertas;
Cristo, el de las venas vaciadas en ríos:
estas pobres gentes del siglo están muertas
de una laxitud, de un miedo, de un frío!
sí te tienen, forma demasiado cruenta,
sin esas blanduras que aman las mujeres
y con esas marcas de vida violenta.
No te escupirían por creerte loco,
no fueran capaces de amarte tampoco
así, con sus ímpetus laxos y marchitos.
Porque como, Lázaro ya hieden, ya hieden,
por no disgregarse, mejor no se mueven.
¡Ni el amor ni el odio les arrancan gritos
Aman la elegancia de gesto y color,
y en la crispadura tuya del madero,
en tu sudar sangre, tu último temblor
y el resplandor cárdeno del Calvario entero.
Les parece que hay exageración
y plebeyo gusto; el que Tú lloraras
y tuvieras sed y tribulación,
no cuaja en sus ojos dos lágrimas claras.
Tienen ojo opaco de infecunda yesca,
sin virtud de llanto, que limpia y refresca;
tienen una boca de suelto botón
mojada en lascivia, ni firme ni roja;
¡y como de fines de otoño, así, floja
e impura, la poma de su corazón!
....¡Oh Cristo! un dolor les vuelva a hacer viva
l`alma que les diste y que se ha dormido,
que se la devuelva honda y sensitiva,
casa de amargura, pasión y alarido.
¡Garfios, hierros, zarpas, que sus carnes hiendan
tal como se hienden quemadas gavillas;
llamas que a su gajo caduco se prendan,
llamas de suplicio: argollas, cuchillas!
¡Llanto, llanto de calientes raudales
renueve los ojos de turbios cristales
y les vuelva el viejo fuego del mirar!
¡Retóñalos desde las entrañas, Cristo!
Si ya es imposible, si Tú bien lo has visto,
si son paja de eras... ¡desciende a aventar!
noviembre 05, 2010
Las aguas del Elqui
Las aguas del Elqui
como recuerdo mis infancias.
AGUAS
Hay países que yo recuerdo
Son países de mar o río,
de pastales, de vegas y aguas.
Aldea mía sobre el Ródano,
rendida en río y en cigarras;
Antilla en palmas verdi-negras
que a medio mar está y me llama;
¡roca lígure de Portofino,
mar italiana, mar italiana!
Me han traído a país sin río,
tierras-Agar, tierras sin agua;
Saras blancas y Saras rojas,
donde pecaron otras razas,
de pecado rojo de atridas
que cuentan gredas tajeadas;
que no nacieron como un niño
con unas carnazones grasas,
cuando las oigo, sin un silbo,
cuando las cruzo, sin mirada.
Quiero volver a tierras niñas;
llévenme a un blando país de aguas.
En grandes pastos envejezca
y haga al río fábula y fábula.
Tenga una fuente por mi madre
y en la siesta salga a buscarla,
y en jarras baje de una peña
un agua dulce, aguda y áspera.
Me venza y pare los alientos
el agua acérrima y helada.
¡Rompa mi vaso y al beberla
me vuelva niñas las entrañas!
Así la descubrí y la voy descubriendo.
Después de mucho tiempo, después de rechazar las invitaciones de mí esposa para conocer el norte del país, me dispuse a aceptar su ofrecimiento, y verdaderamente desde hace tres años que vengo descubriendo un mundo increíble. Primero llegamos a Iquique, Luego estuvimos en Arica, y en cada una de estas partes descubrimos una serie de pueblos con historias heroicas, con una fe y religiosidad impresionante, con amargura y pena salitrera, con sencillez de vidas y esperanzas. Y así, caminando, poco a poco, este año, llegamos dos veces a La Serena. Y es que una sola vez no es suficiente, porque La Serena es como una mujer hermosa e interesante que uno no se cansa de mirarla y descubrirla. Pero La Serena un día nos dejo partir y descubrimos que había un valle lleno de poesía, de viñas y gente buena por el que se hacían espacio las aguas que iban formado el río del Elqui. Otrora estas aguas, las del Elqui, fueros las que llevaron la poesía del valle hasta el mar y así la poesía cruzo el mar y llego hasta Europa y en Chile, después de un reconocimiento Nobel y planetario, en ese momento, recién, aqui, en nuestra patria, se reconoció a la Gabriela.
Quizás hay tardanza para mi llegada a la poesía de la Mistral, quizás nunca es tarde para descubrir la sensibilidad de lo humano. Quizás, sea mejor no perder más tiempo y, dejar que nuestra poetisa nos desoculte generosamente la belleza de su creación, que es un regalo, un regalo de amor.
Un río suena siempre cerca.
Ha cuarenta años que lo siento.
Ha cuarenta años que lo siento.
Es canturía de mi sangre
o bien un ritmo que me dieron.
O el río Elqui de mi infancia
que me repecho y me vadeo.
Nunca lo pierdo; pecho a pecho,
como dos niños nos tenemos.
o bien un ritmo que me dieron.
O el río Elqui de mi infancia
que me repecho y me vadeo.
Nunca lo pierdo; pecho a pecho,
como dos niños nos tenemos.
Fragmento del poema “Cosas” de Gabriela Mistral
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